Según informa eldiadevalladolid.com la donación de óvulos en la clínica Recoletos, de Valladolid, se ha multiplicado por cuatro en los últimos cuatro años y lo achacan, a pesar de que la donación de óvulos no constituye una actividad comercial (ya sabemos que la compra-venta de óvulos está prohibida según la Ley de Reproducción asistida), a la compensación que en la clínica dan a sus pacientes de alrededor de 800 €.
Y es que los pacientes reconocen que existe una motivación económica detrás del proceso de la donación, mucho más que una motivación altruista. A pesar de eso, la Clínica Recoletos, único centro de la provincia vallisoletana, ha ido incrementando paulatinamente el número de donantes desde el año 2008:
- 2008: 23 donantes
- 2009: 69 donantes
- 2010: 75 donantes
- 2011: 86 donantes
Aclarar, claro está, que estas son las mujeres que se declararon aptas para el proceso, toda vez que el número de posibles donantes se ha disparado, pero solo pueden ser donantes aquellas que sean óptimas, en su calidad de óvulos, en su estado de salud y en su estado psicológico.
Ana Hernández, doctora de la clínica, señala:
Hay cierta motivación económica y así lo reconocen las pacientes
La cantidad, que se ofrece por las molestias, problemas laborales y los gastos de desplazamiento no es muy elevada, entre 600 y 1000€, aun así la crisis apremia. Sin embargo, la donación de semen, por la que apenas se pagan unos 50 euros, no ha experimentado cambios en este periodo de tiempo.
La donación de ovocitos siempre empieza con una entrevista en la que las pacientes suelen preguntar todas las dudas que tienen. Ana Hernández cuenta:
Suelen preguntar por el riesgo de la anestesia, si pueden quedarse embarazadas durante el proceso y otros riesgos para la salud
Aunque, como ya hemos aclarado, durante el mes que dura el tratamiento, apenas aparecen efectos secundarios leves, que se asemejan muchísimo a los del síndrome premenstrual, a saber: vientre hinchado, retención de líquidos, molestias en los ovarios, cefaleas y mayor sensibilidad en el pecho.
Tras la entrevista, se realiza una exploración y un examen médico y analizar las posibles enfermedades que tenga la familia (por eso, aquellas personas que son adoptadas o que no conocen sus antecedentes familiares, suelen ser descartadas).
Y para finalizar, tras el examen, se realiza una entrevista psicológica para determinar que el estado de la donante es estable y una exploración ginecológica completa para encontrar posibles problemas de infertilidad.
En la Clínica Recoletos no existe congelación de óvulos
La extracción es en fresco, es decir, sin congelación de óvulos. Ana Hernández continua:
Llegados a este punto se realiza a la vez el ciclo de la preparación del endometrio del útero de la mujer que va a recibir los embriones y el estímulo de los ovarios de la donante
Aunque el proceso, por lo general, no tiene especiales complicaciones, estas pueden aparecer por factores externos como el consumo de tabaco o las alteraciones importantes del peso corporal.
Otros datos sobre donaciones
- Calidad del semen. Desde la clínica Recoletos también alertan del descenso de calidad del semen de los donantes masculinos, aunque sean jóvenes. El estilo de vida y la alimentación influyen en el número de espermatozoides, la movilidad, la morfología y la capacidad fecundativa.
- Límite de donación. La Ley de Reproducción Asistida, en base al estudio demográfico, establece que no se pueden generar más de seis hijos con un donante. Mientras la Sociedad Española de Fertilidad trabaja en la elaboración de un censo de donantes, las clínicas que realizan estos procedimientos deben asegurarse de que los pacientes, ya sean hombres o mujeres, no han generado más de seis hijos con procesos anteriores. Para ello deben preguntar al propio interesado si ha donado antes y ponerse en contacto con la clínica en cuestión (si es otra diferente) para determinar cuántas de las donaciones arrojaron un resultado positivo respecto al nacimiento de un hijo.
- Donación anónima. El anonimato debe estar garantizado y la elección del donante es responsabilidad exclusiva del equipo médico. Es decir, la mujer o pareja receptora no puede sugerir las características de la donante. Eso sí, la clínica debe tener en cuenta, por Ley, el fenotipo de la receptora. Esto significa que deben decantarse por una donante con las características físicas más similares a la receptora en aspectos como la raza, color de ojos y pelo y complexión.
